En verdad, todo lo que quería hacer era quedarme en casa y acurrucarme en el sofá con él y olvidar por completo todo. Quería quitarme el vestido, ponerme unos pantalones, y acurrucarme con él donde me sentía segura. No quería salir de la casa, y ciertamente no quería salir del brazo de otro muchacho.
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