sábado, 19 de junio de 2010

veintisiete.... veintisiete


Lo que una vez fue una huida, ahora es un regreso bochornoso. Pensar que al huir, nunca más se recordaría, que no importaba cuan patético fuera el escape después de un tiempo ya no importaría y esas huellas de polvo que quedaron en el piso al escapar, las borraría el viento y nunca se mencionaría aquel tan bochornoso momento.

Y ahora estoy aquí, de vuelta, con la cola entre las patas y odiando estar aquí.

Al irme y recapacitar, un pequeño pensamiento surco mi mente y era que extrañaba mi hogar, comprendí que las cosas no eran tan malas como yo las veía, pensé que si hubiera estado ahí tan solo un tiempo más; la ducha, mi cama, mis cobijas, mi esencia... ese olor que me mantuvo segura tanto tiempo, y que ahora solo era un recuerdo.
Lo extrañaba, extrañaba todo y me arrepentía en un cierto nivel de salir de ahí tan rápido, tan vergonzosamente rápido.

Y después de un tiempo, cuando las cosas estaban mal, regrese para buscar seguridad al mismo lugar donde antes había maldecido por hacerme sentir tan vacía e insegura. Al principio fue alegría, de reencontrarme con las cosas que había perdido, las que casi olvidaba, las que añoraba. Era mi esencia regresando a mi.

Pero hoy, pocos días después de eso; Donde estoy?

Bajo suelo planeando la nueva huida, tratando de encontrar un lugar que me cobije y me de seguridad, donde pueda alejarme de lo que no soporto, lo que me oprime, el lugar que quise volver a llamar hogar, era mi casa y ahora es cuando me doy cuenta que nunca lo fue. No importa si fui uno de los principales motivos porque este lugar este en pie, no importa que quién lo construyó lo hizo pensando también en mi; lo importante ahora es que esa persona, el que pensaba que esto era tanto mio como de ella, ya no esta.

La seguridad que él brindaba, el amor que mostraba, las risas sinceras que regalaba; todo eso ya no esta. Y este solo es un lugar donde en las noches invita a las pesadillas, donde siempre hay una razón de enojarse, o de llorar.

Tal ves cuando me vaya, cuando este en otro lugar recordando los buenos momentos de este, lo empiece a extrañar y quiera volver pero, ahora se que no era el lugar sino la persona lo que hacia de esos días, mis días seguros y felices.

Donde quiera que estés papá, se te extraña... y mucho :)

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